Nuestra percepción de la realidad crea nuestro mundo

La forma en que vemos nuestra vida desde nuestro interior condiciona y crea la realidad que vivimos, así como la de las demás personas que interfieren con nosotros en el plano físico.

La forma en que percibimos nuestro entorno condiciona enormemente la realidad que vivimos cada día, puesto que cada uno de nosotros tiene una percepción distinta para cada uno de los acontecimientos que vivimos.

Es decir, cada uno de nosotros reaccionará o verá de formas muy diferentes una misma situación.

Esto ocurre porque somos seres diferentes, y por tanto viviremos las mismas cosas o situaciones de formas diferentes.

Imaginemos que vamos andando por la calle y nos chocamos de frente con una persona que viene andando en dirección hacia nosotros, pero además, nos hace daño porque nos pisa el pie.

Seguramente que muchas personas ante esta situación reaccionarían de forma amable y pensaran:

Ha podido ser un descuido, no se ha dado cuenta y me ha pisado, ha sido sin querer, iba despistado mirando el móvil y no se ha dado cuenta,…

Por lo tanto, estas personas, probablemente incluso se disculpen e incluso diga “no pasa nada, tranquilo/a ha sido sin querer

Pero otras reaccionarían de forma más hostil:

¡Mira por dónde vas!, ¡joder, me has hecho daño! ¿es que no miras?, etc…

En estas situaciones, lo típico es que, en el segundo caso, la persona se vaya muy cabreada y en el primero olvide casi instantáneamente lo que ha sucedido.

Entonces, ocurre una misma situación pero se ve y se actúa de formas muy diferentes (prácticamente opuestas).

Esto es así porque la forma en que vemos nuestra vida desde nuestro interior condiciona y crea la realidad que vivimos, así como la de las demás personas que interfieren con nosotros en el plano físico o 3ª dimensión.

Cree en algo y lo crearás

Realmente no somos conscientes del poder que tiene o que puede llegar a tener nuestra mente. Fíjate cuál es su poder, que es ella la que crea la realidad que estás viviendo.

Sea cual sea la situación en la que te encuentres, el lugar donde estés, tus pensamientos e incluso el dispositivo con el que estás leyendo ahora mismo.

Todo es producto de nuestra mente, ella es la que crea esta realidad tal y como la conocemos.

Si te fijas en aquellos/as que más éxito o éxitos han tenido en la vida, son personas que, inicialmente, han tenido una idea.

Todo surge de ahí, de creer en una idea y, posteriormente, materializarla.

Para ello, es necesario tener y mantener una actitud positiva y saber afrontar todos los inconvenientes o dificultades que se te puedan presentar, y verlas como algo natural del camino hacia el éxito.

Conseguir o alcanzar una meta en la vida no es un camino fácil, pero tampoco es imposible,, simplemente tienes que conectar con pensamientos que faciliten el proceso.

De esta forma conseguirás atraer hacia ti todo lo necesario para poder materializar aquello que deseas. Solo tienes que poner en funcionamiento tu poder de creación.

Tu actitud interfiere en la creación de tu realidad

Tal y como explicábamos en el ejemplo del principio, la forma en que te tomes una situación en la vida condicionará tu futuro.

Si te has propuesto conseguir algo tienes que saber que habrá momentos de dificultades, pero de ti depende el cómo te tomes esas situaciones.

Puedes usarlas como una parte de tu aprendizaje hacia éxito y continuar, o puedes tomarlo como un fracaso y “ver” que no eres capaz de conseguirlo.

Todo está en ti, en tu actitud, en tu forma de “ver la realidad”.

Por esto mismo hay personas que llegan lejos y otras se quedan en el camino.

Las que llegan lejos no tienen nada de especial, lo único que las diferencia de las otras es su forma y su postura ante las diferentes situaciones.

Ver un “error” como parte de tu crecimiento es un acierto que, seguro, te llevará a conseguir lo que quieres, pero ver este mismo error como un fracaso te hará fracasar.

Y no sólo eso, con estos pensamientos negativos lo único que haces en mantenerte en un nivel bajo de autoestima.

La autoestima hay que alimentarla con pensamientos positivos. Si consigues ver todo lo que te ocurre como algo positivo o algo por lo que tienes que pasar porque forma parte de tu aprendizaje, sin duda, conseguirás mucho más que lamentándote.

Además, las personas que “ven sus fracasos” como algo negativo, suelen achacar el éxito de los demás con la suerte, cuando no se dan cuenta que, la suerte es aquello que los débiles utilizan para justificar el esfuerzo de los más fuertes.

Si crees que eres capaz de pintar un lienzo en blanco, pondrás en funcionamiento el poder de creación que tiene tu mente, aunque antes de ponerte manos a la obra necesitas aprender, tendrás que obtener ese conocimiento.

Como todo en la vida, costará, porque necesitas conocimientos, necesitas programar tu mente para que realice dichas tareas. Es como instalar un programa en tu Pc para realizar diseño gráfico.

Una vez instales ese “software” en tu mente, es la hora de ponerte a dibujar ese lienzo, pero recuerda que equivocarte forma parte de tu aprendizaje.

De ti depende sacar el máximo de esos errores que cometas o simplemente verlo como algo imposible y dejarlo. Todo es cuestión de lo que tú creas.

Recuerda que se aprende más de los errores que de las cosas que haces bien, pues lo que haces bien ya está “programado” en tu mente.

Nuestra realidad es un conjunto de frecuencias

Este mundo en el que vivimos, y todo lo que podemos ver, oír, oler, tocar y degustar, se encuentra en un rango de frecuencias que no paran de vibrar (es energía).

Tal y como nos enseñan en el colegio desde que somos niños, toda la materia que hay a nuestro alrededor son átomos en movimiento que, a su vez, se descomponen en electrones, protones y neutrones.

La materia es el componente principal de los cuerpos que, única y exclusivamente, es perceptible a través de los sentidos (más adelante hablaremos de esto).

En el caso del sonido, podemos escucharlo porque este viaja a través del aire en un rango de frecuencias específico y nuestros oídos pueden decodificarlo para hacer llegar la información a nuestro cerebro.

Al igual que el ejemplo del sonido, nuestros demás sentidos funcionan exactamente igual, reciben información en un rango de frecuencias que nuestro cerebro puede procesar.

De modo que, la materia (todo lo que hay a tu alrededor) son rangos de frecuencias que vibran, por lo tanto, hablando físicamente, podemos decir que el estado sólido no existe.

Todo lo que existe a nuestro alrededor es energía vibrando, incluso nuestros cuerpos, todo es energía en movimiento.

Por eso toda la materia que existe a nuestro alrededor tiene vida, puesto que lo más insignificante que puedas ver, son millones de átomos vibrando, moviéndose. Es energía viva.

Un ejemplo práctico pueden ser las ondas de radio. Hay cientos o miles de ondas de radio a tu alrededor, pero si no dispones del decodificador adecuado jamás podrás escucharlas.

A tu alrededor existen cientos de ondas de radio que se están retransmitiendo a vez, toda esa información fluye en nuestro espacio, sin embargo, necesitamos el dispositivo adecuado para sintonizar una de ellas.

Cuando lo hacemos, podemos escuchar una frecuencia en concreto, pero las otras cientos siguen retransmitiendo y, hasta que no movemos el dial, no podemos escucharlas.

Lo mismo ocurre con nuestra realidad. Nuestra mente sólo es capaz de recibir ciertas frecuencias que se perciben a través de los 5 sentidos.

Estas frecuencias son las que crean nuestra realidad, nuestra tercera dimensión.

La percepción de la vida a través de los 5 sentidos

Nuestro cerebro, que nosotros sepamos hasta ahora, sólo puede decodificar los rangos de frecuencia a través de los 5 sentidos. Esta realidad, tal y como la conocemos, es gracias a ellos.

También hay otras personas que tienen una sensibilidad especial y son capaces de anticiparse a situaciones en la vida o de sentir cierto tipo de energía.

Estas personas sensitivas también se les suele llamar médiums o hipersensibles, ya que son capaces de percibir otros tipos de frecuencias que la mayoría no puede.

Por tanto, parece que estas personas tienen un sexto sentido y son capaces de conectar con otras dimensiones de nuestro espacio.

Según la ciencia, se conocen hasta 11 dimensiones, incluso hay algunos científicos que discuten que hay incluso más. Entonces ¿qué hay ahí?

Lo que si podemos saber es que todas esas dimensiones “conviven” en nuestro espacio temporal, a nuestro alrededor, pero no somos capaces de decodificarlas con nuestros 5 sentidos.

Con esto hay para hablar largo y tendido, sobretodo de lo que nosotros llamamos vida. No obstante lo que pretendo es que el lector vea que estamos extremadamente limitados.

¿No crees que cuando una persona muere, lo que le ocurre a su alma es que cambia de dimensión?

Son tantas las cuestiones que podemos plantearnos que, personalmente, pienso que sabemos muy muy poco con respecto a lo que somos.

Todo esto que te comento más arriba no me lo he inventado ni forma parte de ninguna teoría, es ciencia, y tú mismo puedes comprobarlo si buscas un poco de información.

La realidad es que el ser humano tiene más poder en su interior del que cree, pero esto tampoco interesa que se sepa, puesto que, como muchos sabréis, vivimos en un sistema en el que los que más tienen controlan a los que menos.

Y justamente lo hacen a través de nuestros sentidos, dándonos grandes dosis de estimulación para cada uno de ellos.

La manipulación de nuestras vidas a través de los sentidos

La gran forma de manipulación masiva de las personas pasa por crearles una cárcel en sus mentes censurándoles su libertad de pensamiento.

Esto se consigue introduciéndonos grandes dosis de información desde que somos pequeños, condicionando así la forma de ver este mundo y de nuestras vidas en general.

Haciendo esto se consigue que el individuo dé por cierto todo lo que ve, y de esta forma no cuestione lo que ve, lo que oye, lo que siente, etc… (5 sentidos).

A través de los medios de comunicación y las creencias populares, ocupan nuestra mente con lo que este sistema cree que es “real” o lo que quieren que creamos como real, sin darnos la oportunidad de decidir a nosotros mismos.

Desde niños nos dicen qué está bien y qué está mal, anulando nuestra individualidad, puesto que lo que para ti está mal, para mi puede estar bien.

Sé que es generalizar mucho, pero seguro que hay muchos aspectos de tu vida en los que contradices muchas de las opiniones o “verdades” que te han impuesto desde siempre, y sin embargo, cuestionarlas, te supone enfrentarte al ridículo o a la “locura”.

Aquí no voy a citar ninguna en particular, puesto que pienso que esto es un terreno demasiado extenso y no encontraríamos ninguna verdad absoluta, puesto que no existe.

Lo que existe son diferentes realidades creadas por diferentes seres humanos, que somos cada uno de nosotros.

En nuestro interior cada uno vemos las cosas de una forma, cada uno creemos en algo diferente (ya sea religión, dogma, creencia ,etc…) y sin embargo todas las formas de vida son válidas, pues cada uno de nosotros vivimos conforme a ellas.

Pienso que deberíamos dejar más rienda suelta a lo que cada uno cree o ve y respetar esa libertad interna que no hoy en día no se hace, de esta forma lo que seguro conseguiríamos sería una evolución mucho más rápida de nuestra especie.

Si respetáramos a los demás saliendo de la cárcel mental a la que estamos sometidos, el mundo sería muy diferente.

Cuando una persona empieza a cuestionarse la realidad en la que vive, comienza un despertar en su interior, puesto que ahora es capaz de ver más allá de lo que siempre ha visto y ser consciente de que la vida puede ser de otra forma.

Es así, contrastando información, como nuestra consciencia se expande y somos capaces de ver otras oportunidades y formas de vivir.

Tenemos que observar nuestros sentimientos

Si observáramos más nuestros sentimientos, conseguiríamos muchísimo, puesto que así seríamos más conscientes de la realidad que vivimos cada día.

Observar cómo nos influyen ciertas situaciones sería aprender de nosotros mismos.

Ponte en situación. Imagina que entras a comprar el pan y cuando llevas 10 minutos esperando a ser atendido se te cuela una persona.

Lo normal es decirle: “Oye, que estaba yo primero, llevo aquí esperando 10 minutos, qué cara tienes”.

Sin embargo, si observamos lo que sentimos en ese momento, podemos transformar ese sentimiento, en un principio agresivo, en algo más cordial, ya que “no es para tanto”.

Observa lo que piensas, lo que sientes y si realmente merece la pena enfrentarte a esa persona o simplemente tomártelo como algo “más natural” y no crear un conflicto.

Esa persona se ha colado, sí, pero no te ha pasado nada, no te han hecho daño, e incluso esa persona ha podido hacerlo sin darse cuenta.

Pero estamos programados para saltar y contestar a diferentes situaciones de manera casi idéntica. Eso es lo que nos hace ser normales.

Como puedes ver, todo depende de cómo te tomes las cosas o desde dónde las mires.

Desde pequeños programan nuestra mente para vivir en esta realidad ficticia ideada por nuestra mente colectiva, y todo aquel que se salga de esa “matrix” será tildado de loco o de bicho raro.

Tienes que comprender que la mayor parte de estas personas son todavía parte del sistema y que eso las convierte en nuestros enemigos. Tienes que comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada. Y muchos de ellos son tan inertes, tan desesperadamente dependientes del sistema, que lucharían para protegerloMorfeo en Matrix

De signo solar Acuario, mente libre y espíritu consciente.

Cuestiona siempre todo aquello que veas o que oigas, nunca des nada por sentado. Nadie está en posesión de la verdad.

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