Atrae la suerte a tu vida

Tener, o no tener, suerte en la vida, es la relación entre varias interacciones por parte de agentes externos e internos que están interconectados entre sí.

Normalmente cuando una persona consigue tener éxito en algún ámbito de su vida (trabajo, dinero, salud, relaciones. etc…), decimos que es una persona que tiene suerte en la vida.

Es un acto casi reflejo de muchos de nosotros, frases como “Qué suerte ha tenido” o “ha tenido suerte en la vida”, la escuchamos bastante a menudo, pero pocas son la veces que analizamos la vida de esa persona antes de adentrarnos a realizar este tipo de juicios.

Pensamos que todo es fortuito, que pasa porque sí. Simplemente ha llamado la fortuna a su puerta y ya está.

Personalmente, no pienso así, creo que la suerte es algo más, nada ocurre por casualidad, puesto que de ser así, nada se desencadenaría posteriormente al echo de haber tenido “un golpe de suerte”.

Quiero decir, todo ocurre por algo, siempre hay un por qué para todo lo que nos ocurre en nuestra vida. Cierto es que en la mayoría de los casos podemos pensar: ¿por qué me ha pasado esto a mi?, sobre todo cuando tenemos una mala experiencia, cuando tenemos una buena, la cosa cambia, hemos tenido suerte.

El término tener suerte siempre lo relacionamos con sucesos positivos en nuestras vidas pero, ¿Por qué no con los negativos? ¿A caso nunca has tenido una vivencia mala y posteriormente tu vida ha mejorado considerablemente?

Es decir, en el tema de las relaciones, por ejemplo. Todos hemos tenido a lo largo de nuestras vidas diferentes relaciones personales, diferentes parejas. Pues bien, en el momento de una ruptura nos sentimos mal, lo vemos todo negativo y es normal.

Sentimos apego por esa persona, amor, amistad o cualquier otro sentimiento positivo, pero… hay algo que nos duele en el alma, sobre todo cuando es la otra persona la que da el paso en romper la relación.

A lo que voy es que muy pocos de nosotros pensamos que todo es para seguir creciendo en la vida, para seguir evolucionando. Cuando algo viejo se va de nuestra vida, le está dejando paso a lo nuevo. Todo pasa por algún motivo.

Seguramente, con el paso del tiempo, encontremos a otra persona y, si hemos aprendido las lecciones anteriores que nos ha dado la vida, probablemente no cometeremos los mismos errores.

También es posible que esa persona nos llene mucho más que la anterior en todos los aspectos, que nos haga más felices, que tengamos una relación más armónica, más romántica, más plena… Aquí es donde aparece la suerte:

He encontrado a mi media naranja, después de lo mal que lo he pasado…¡qué suerte he tenido!

Si analizamos esta situación podemos observar que una situación inicial de “mala suerte” (ruptura de pareja), nos ha traído posteriormente una situación posterior de buena fortuna. ¿Qué podemos sacar de esto? Que nada es casualidad.

Podemos ver, después de este sencillo ejemplo, que tener o no tener suerte, es la relación entre varias interacciones por parte de agentes externos e internos, pero que están interconectados entre sí. Todo esto nos crea una experiencia única y el resultado de ésta depende en gran medida del punto de vista que tenga el individuo.

Es decir, una misma experiencia, para dos personas diferentes, se convierte en dos experiencias totalmente distintas la una de la otra. Si tú vienes andando conmigo por la calle y una persona nos insulta, seguramente la reacción de cada uno de nosotros será diferente, por lo tanto la situación también lo será.

Por lo tanto, lo que para mi puede ser positivo para ti puede ser negativo o viceversa.

Lo que quiero decir con esto es que no hay un “medidor para la suerte”, más bien, dependiendo de la persona y de la experiencia podremos decir que hemos sido tocados por la fortuna o no. Mismamente, una persona que ha nacido en un país subdesarrollado se viene a trabajar a un país desarrollado, como puede ser España, y en su experiencia puede decir que es afortunado.

Sin embargo, una persona con nacionalidad Española que tiene su trabajo aquí, probablemente no se sienta tan afortunada y necesite vivir otro tipo de experiencias para manifestar esa dicha.

¿Qué es la suerte?

Como he dicho más arriba, todo depende de nuestra forma de ver las cosas. Si lo vemos desde un punto de vista digamos “cerrado” pues con el ejemplo que nos da la RAE tendremos bastante:

  1. Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual. 
  2. Circunstancia de ser, por mera casualidad, favorable o adverso a alguien o algo lo que ocurre o sucede.

Básicamente así es cómo lo ve la mayoría.

Sin embargo, yo diría que inicialmente todo depende de cada individuo, de su perspectiva ante la vida y sobre todo de saber “llamar a la suerte”. Con esto último me refiero a que: si no juegas a la lotería, difícilmente te va a tocar nada.

Este mismo ejemplo lo podemos extrapolar a los diferentes ámbitos de nuestras vidas. Si quieres llegar a tener mucho éxito en el terreno económico, pon en marcha las herramientas que tengas a tu alcance para atraer hacia ti ese dinero.

Esperando en el sofá de casa no vas a tener un golpe de suerte. Sal a la calle, ponte a estudiar, prepárate en algo que te apasione, especialízate y, sobre todo, ten mucha paciencia.

Si te pones en marcha, se te irán presentando oportunidades, conocerás a gente del sector, etc… ¡el universo empezará a conspirar para ti!.

Sólo de esta forma podemos empezar a desencadenar experiencias, algunas positivas y otras no tanto, pero si te enfocas en ello, el resultado será el que tú quieres. Nadie ha conseguido nada jamás sin antes haber tropezado muchas veces. Sé realista, nada que quieras hacer va a ser sobre una alfombra roja.

El camino, seguro, no va a ser fácil, pero de ti depende el enfocarte en lo que quieres y en ver todas las etapas del camino como sucesos positivos. Recuerda, todo pasa por algo, nada es casualidad.

Cómo tener buena suerte

¿Por qué hay gente que tiene tanta suerte? ¿Por qué a mi no me pasan cosas buenas? Bueno… seguro que hay muchas cosas que puedes cambiar.

  1. Esfuerzo.
  2. Más esfuerzo.
  3. Sigue esforzándote.
  4. Aun no es suficiente, esfuérzate.
  5. Equivócate, no tengas miedo a fracasar.
  6. Paciencia (aquí está la clave)
  7. Sigue esforzándote.

Así hasta que a la 10, 11, 12 o 20… se desencadenen una serie de circunstancias que te hagan ir acercándote a tu propósito.

Una cosa que siempre tienes que tener clara es que para tener un golpe de suerte primero tienes que tener algún propósito en tu vida, ya sea encontrar a alguien que te quiera, tener un nuevo trabajo, ganar más dinero, tener un ascenso, etc…

Tienes que ponerte en movimiento, lo importante es tu esfuerzo.

Antes de la gloria está el calvario

En mi caso, se tuvieron que dar una serie de circunstancias para llegar hasta donde estoy ahora mismo. Y no es que yo sea la envidia de nadie, simplemente vivo como quiero vivir, algo que muy pocos pueden decir.

Para muchas personas esto se llama suerte, para mi se llama esfuerzo, constancia y paciencia, mucha paciencia.

En el ámbito laboral yo venía de trabajar montando sistemas de aire acondicionado. Con la crisis, en 2008, me despidieron y fue en el 2009 cuando empecé a trabajar como servicio técnico de un hotel.

Así estuve varios años. Buen horario, “buen sueldo”, buen trato por parte de la empresa y unas condiciones de trabajo bastante buenas. Llevaba, más o menos, la vida que cualquier currante podía llevar. Trabajar 8 horas, un sueldo de unos 1000 € y 2 días de descanso a la semana.

Una vida bastante acomodada en el sentido de: tengo mi trabajo y con eso me conformo, vivo bastante cómodo y no tengo demasiadas complicaciones. La cuestión es que yo no tenía suficiente con aquello, interiormente había algo que me obligaba a hacer otras cosas fuera de mi horario laboral.

Realmente, yo lo que quería era trabajar desde casa, aunque en aquel entonces lo veía bastante lejos. No obstante, empecé a mover hilos, a buscar en Google, a montar alguna que otra web del tipo .wordpress.com o .blogspot.com (esos blogs gratuitos tan conocidos), a comprar algún servidor, dominios, etc….

Aunque no tenía mucha idea, pero comencé.

Llamando en la puerta de la suerte

Justo en el año 2013 me ocurren una serie de acontecimientos que marcaron mi destino hasta el día de hoy.

El caso es que por un problema en una pierna, y después de hacerme una radiografía, los médicos se dieron cuenta que mi espalda estaba partida. Fui al médico por un problema y me fui a casa con uno más gordo que ni siquiera sabía que estaba ahí.

La espalda la tenía rota desde hacía bastantes años, no era algo que me acaba de ocurrir, ni si quiera lo sabía, pero tuvo que llegar ese día para darme cuenta de ello y empezar a hacer algunos cambios en mi vida para que la lesión no fuera a más.

Cuando tenía unos 10 años me caí de culo por las escaleras y eso hizo que me rompiera la última vértebra de la columna (al menos eso creo). Luego con el paso del tiempo, el trabajo y el peso que cogía, se me fue deformando hasta tal punto que la vertebra actualmente se está soldando a la base del sacro.

No es algo que me duela ni me provoque ninguna dificultad, pero ahí está. No puedo coger peso ni practicar deportes que pongan en riesgo mi espalda. Por lo demás, físicamente estoy como cualquier otra persona.

En ese momento me despiden del trabajo, un palo bastante duro puesto que el tratamiento que estaba realizando no lo cubría la seguridad social, me tenía que desplazar diariamente unos 40 kilómetros y tenía que hacer frente a los gastos que cualquier persona pudiera tener (casa, coche, comida, etc…).

Para colmo, mi pareja tiene un accidente laboral y sufre una epicondilitis en el brazo izquierdo, se tuvo que dar de baja y posteriormente la empresa la despidió (Welcome to Spain).

De estar los 2 trabajando nos encontramos en paro y ambos con problemas de salud que no nos permiten dedicarnos a lo que sabíamos hacer. En mi caso técnico de mantenimiento o frigorista y en el caso de ella cocinera.

¿Y ahora qué hacemos?

Apostándolo a todo o nada

Directamente decidimos tirarnos a la piscina e invertir todo nuestro tiempo en intentar conseguir ganar dinero de forma online. Le plantee el tema a mi pareja y ambos decidimos ponernos en función antes que empezar a lamentarnos.

Y así fue. Empezamos a estudiar el tema del posicionamiento en los motores de búsqueda (SEO) y la optimización de páginas web. Apenas sin recursos, nos encerramos en casa y, a parte de las necesidades básicas de una persona, lo que hacíamos era trabajar y estudiar.

No fue hasta el primer año cuando empezamos a ver algunos resultados de todo esto, a ver un poco de luz al final del túnel.

Una cosa empezó a llevar a la otra y las oportunidades se fueron dando hasta tal punto que al año y medio ya me di de alta como autónomo y comencé ahí una nueva etapa en mi vida, la etapa que he ido perfeccionando hasta ahora y que, sinceramente, no cambiaría nada de lo pasado.

Si te esfuerzas la fortuna llegará a ti

Actualmente trabajamos los dos desde la comodidad de nuestra casa, ambos tenemos nuestro espacio de trabajo y, de verdad, no podemos estar más a gusto.

Para los ojos de los demás, somos 2 personas que tienen suerte o son personas a las que les ha tocado la fortuna. Realmente, no es así. Detrás de todo esto hay horas, días, meses y años de esfuerzo luchando por conseguir los objetivos.

¿Qué al final no es exactamente como pensábamos? Pues claro que no, siempre hay excepciones y tienes que ir adaptándote a los cambios que surgen, pero el resultado podemos decir que es lo que estábamos buscando.

Esta experiencia comenzó con un golpe duro, algo que cualquiera no ve positivo, evidentemente, pero ahora te das cuenta que para que la suerte llegue a tu vida primero tienes que pasar por cosas que no te gustan o que no quieres, incluso que no te piensas que van a acabar con final feliz.

Por eso, siempre hay que pensar que todo ocurre por algo y que la vida, aunque nos duela muchas veces, nos tiene preparado cosas buenas, el secreto está en cambiar tu perspectiva ante los momentos duros y recordarte que nada es casualidad.

De signo solar Acuario, mente libre y espíritu consciente.

Cuestiona siempre todo aquello que veas o que oigas, nunca des nada por sentado. Nadie está en posesión de la verdad.

⬇️¡Sígueme en las redes sociales!⬇️

Deja un comentario